25 de agosto de 2006

Anochesco
entre las comisuras blancas
de tiempo y arena
que se levantan como
laberintos.
Tantas caricias del mar
en los ojos, tantas
perspectivas abiertas,
tantas escamas del cielo
y del suelo.
Profundidad y fin.
Textura.
Bello caracol en que
despierto despues de tanto.
Pequeño receptaculo de dios.
¿Y si dios fuera en un caracol?—
pregunto como Juan.
¿Y si dios existiera en un caracol?
Tanto muro derivado
en un abrir y cerrar
de manos.
(eM!)
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