31 de diciembre de 2009

Para que sigamos haciendo del mundo un lugar un poco más lindo el año que comienza...

Les deseo mucho...


















Pero mucho...


























CULO en 2010
¡Buen comienzo, y que les garüe finito!




Dibujos: 1- No sé
2- Mariano Lucano
3- Banksy

La ambigüedad de bocacalle
las herrumbres
un cielo que parpadea cada dianoche
sin quejarse.

Los silencios que me susurran palabras cada tarde
cuando el reloj marca las 5.

Hoy estoy siendo en esta bocanada de humo.

La simpleza es un lugar tibio y cómodo
donde uno podría quedarse quietamente rato largo.
Sin embargo elijo la voracidad de lo complejo,
el camino de piedras, algunos fracasos,
las victorias infinitas.

Elijo existir en esta bocanada de humo,
en su silueta de mujer.

Elijo los fracasos porque detrás hay nuevos mapas,
más personas,
el tumulto enardecido,
la soledad implacable.

Elijo ser en otra gente. Desmembrarme l'alma y repartirla.
Verla volar, victoriosa, entre los míos.

Elijo la calma de una noche cualquiera
para escribir estas cosas. Para llorar o para arder.
Para nombrar lo que me falta.

Elijo ver -y no mirar-. Elijo tocar.
Elijo destruir los muchos muros que oxidan la piel. Elijo sembrar.

Elijo el gesto. La palabra. Una mirada, un abrazo.
El amor.
Elijo el amor.

14 de noviembre de 2009

Arriba.

"Se va quitando
poco a poco
telarañas".

Ella - Bebe


Hay cielos por todas partes


Y esto de los muros es un problema. Arriba -bien arriba- sigue habiendo cielo.
Tan triste andaba una, que se olvidaba de mirar pa'rriba.


Tiempo pasado siempre fue peor.
Habrá que hablar de futuros, de las cosas que podemos hacer,
que tenemos que hacer



Habrá que desechar un par de cosas, saborear algunas nuevas


Hoy todo es esta lluvia que invade y abriga y canta


Tan grande es esa maravilla...






Ahi voy... a mirar el cielo

27 de octubre de 2009

Soledades I

Esta necesidad de vos me delata.

Y si todo fuera un poco distinto. Si ese beso hubiera sido en otro momento, pero igual. Igual de dulce, igual de espontáneo, en el lugar que más me gusta… si hubieran faltado todos ellos, si sintiera que fuiste sincero, si hubiera calma.

No te soltaba, no hubiera dejado que te fueras, no cabría mi corazón, hinchado de vos, en este mundo.

Y te invento. Invento tus manos recorriendo estas soledades. Invento tu boca detrás de la noche, delante de mí, diciendo lo que no digo, sin decirlo.

Te besaría tanto.

Y la verdad es que no es raro.

Suelo amar a hombres maravillosos, pero ocupados o locos. Y me duele tanto.
Esta falta.
Esta ausencia de boca. De tu boca.

Necesito de tu abrazo, ahora. De tus manos que miman, de tu voz dulce diciendo mi nombre.
Pero no estás.
Y sin embargo yo sí estoy, acá, encontrándome con que te necesito, siendo que nunca te tuve antes.

Te besaría tanto. Te recorrería entero con esta boca.
Te haría el amor, intermitentemente, despacio, muchas veces.

Te nombraría cada tarde, como lo hago siempre, cada vez que el reloj marca las 5. Diría tu nombre de aire y entendería lo que me falta, esas pocas sílabas que me hablan de otra cosa, que no es esta soledad, ni esta mentira que me vendo a mí misma, cada día.


Por suerte existen estos momentos, donde puedo nombrarte y tocarte aunque no estés.
Por suerte sé consolarme. Tengo palabras y alas.

Sí. Por suerte todavía tengo todas estas palabras.

Pintura: Soledades, de Miguel Menassa

21 de octubre de 2009

La Loca y la Violencia

¿Sintieron alguna vez la increíble y desquiciada necesidad de putear hasta quedar afónicos?

¿O de pegarle a alguien, cualquiera, una buena trompada para liberar tensiones?

Así fue mi día. Por suerte sólo me quedé con ganas de lo segundo.

Y por suerte, existe esta gente que sabe reflejar tan bien lo que le pasa a una.

La Loca de Mierda, una amiga de las buenas.




Y la frutillita del postre: Violencia

18 de septiembre de 2009

()

hoy hace quietud

(escucho una música que desentona con la lluvia)

hay otros muros ahi afuera

los indescifrables los imprescindibles

hoy hace agua

(un plato vacío en la cama, mis cigarrillos, Huerque Mapu)

ahi afuera hay otros

que no son muros (y saben que los nombro)

hoy hace pocas palabras de las que se dicen

y muchas de las que se escriben

(cuando era chica, muy, le robe el sacapuntas a un compañero de la escuela -y todavía lo tengo-)

hoy hacen ganas de hacer otras cosas que escribir en este lugar

darle nombre a lo que tengo que no se llama

(hace poco tiempo prometimos regalarnos con amigos, léase regalarnos de hacernos regalos, y sentí una cosa tan grande, tan mía, como un amor raro por gente que no conozco tanto, que me sentí egoísta)

hoy hace cierta locura y nostalgia y felicidades pequeñas

(lo cierto, lo absolutamente cierto, es que cuando quise verte no te vi, y tenía preparado todo lo que te iba a decir, las posturas, las miradas, los sortilegios hechos la noche anterior)


no importa

ahi afuera hay una lluvia que me espera

y no le debo nada

ni sacapuntas, ni metáforas

ni muros, ni palabras

-A algunos de esos-

24 de agosto de 2009

Decir.

Si ellos dicen la verdad,
seguiremos mintiendo...
Vinito y amor - Arbolito.

También les queda no decir amén, no dejar que les maten el amor,
recuperar el habla y la utopía, ser jóvenes sin prisa y con memoria, situarse en una historia que es la suya, no convertirse en viejos prematuros.

¿Qué les queda a los jóvenes? - Mario Benedetti

No decir amén ni todavía
Cuando nos quede la última gota de sudor entre las manos
Y andemos arañando las espaldas de los dioses

No decir amén ni en figuritas
Aunque estemos tan solos tan cerca del espanto

No decir amén sino mañana Y decir gracias porque existe

No decir amén sino te quiero
Y hablar al oído de ese que despierta un poco el calvario y la belleza

No decir amén, decir te ayudo
Aunque no haya nada que dar ni tiempo

No decir amén sino cantar
Y bailar cerca de las sombras
Y asombrarse de este espacio y de la luz que lo conmueve
Y lo libera

No decir amén
Decir poesía decir fusil decir manos, amor
Y un par de abrazos



18 de julio de 2009

Verdades de Invierno


Todo tiene presencia
La humedad
el neón que se filtra
la gente que desafía la hojalata de los carros...
Fragmento de "IX", de Mario Matarrita

Por mis huesos navegan sales de tormenta.
No existe.
No existe el relámpago ni la piel
si no los encuentro bajo la almohada
o entre mis piernas.

Es mentira este elíxir de madrugada
esta verdad de invierno
esta necesidad de vientre y abrazo.

Por mis huesos navega el semblante de un reflejo
la inmensidad de un parpadeo
y cierto rumor a vasco en mis orillas
-las que se oponen a la injusticia, a la voracidad del tiempo y el mundo-

No existe.
No existe mi carne en la dulzura de la noche
ni los otros ojos que me miran
más allá de este papel que los nombra los crea los sostiene.

Y aquí, los enhebra.
Aquí, los festeja.


30 de junio de 2009


darse cuenta
por accidente

que atrás y adelante
y también a los costados

siempre

arriba y abajo
va la vida
tramando algo
enfurecida
o titilando



bien rápido,

pero bien despacio



Pintura: Xul Solar

19 de junio de 2009

23.


23 espacios deshabitados entre las comisuras de la boca.
23 vueltas de luna y 23 de sol.

23 miradas imborrables, 23 abrazos llenadores de los que sacan el aliento.
23 hermosísimas primaveras, y ni hablar de los 23 otoños.

23 mundos absolutamente diferentes. Pero siempre decir Junio, jugando al amor.
23 momentos tatuados en detalle, intermitentes, descomunales.

23 silencios bien guardados.
23 mentiras que valieron la pena.

23 corazones rotos (los míos, por supuesto)
23 almas inundadas de risa (las mías, sin dudarlo)

23 verdades acechantes, maravillosas, terribles o alegres. Pero verdaderas.
23 círculos hacia el infierno y 23 al cielo.

23 puteadas bien puestas.

23 desánimos y la misma cantidad en esperanzas.
23 puertas, 23 almohadas, 23 ventanas, 23 calvarios, 23 abrazos, 23 besos.

23 personas que amo con locura y 23 que amé.
23 felicidades merecidas.

23 años de mi natalicio (8401 días). Qué lo parió! Festejemos, carajo!


16 de junio de 2009

Pachamama de mi sangre



Tan escandalosamente fabulosa. Mi vieja.
Madre flor, madre suelo.

Mi vieja, Pachamama de mi sangre.
Ella tan atormentada de recuerdos. Tan inundada de palabras.
Mi vieja que me enseñó a mirar a los otros, lejanos, como hermanos.
Ella tan colmada de desamores, tan saciada de amores.

Mi vieja de sangre y ceniza. Y algunas lágrimas, y algunos fracasos.
Madre nostalgia. Madre castigo. Madre alegría, mi vieja tan llena de carcajadas.

Mi vieja luz, madre luciérnaga. Tan increíblemente apasionada.
Tan sorprendentemente deprimida. Mi vieja geminiana.

Que metaforea la vida de mil modos,
que me enseñó la militancia y la entrega que ahora me corre por las venas.
Ella que me tatuó el socialismo en los poros.
Mi vieja utopía. Madre entrega.
Ella tan así de valiente. Mi vieja cielo.
Madre estrella. Madre noche.
Ella que nunca nos preguntó por la tarea, porque se sobreentendía lo que era la responsabilidad.

Mi vieja de verdades atronadoras, de mentiras pequeñas,
de sexología casera, de retos infernales.
Ella que me inculcó el amor por la palabra escrita, por el verso compartido.
Madre verso. Madre poema.
Que nos mostró el abrazo inconmensurable y nos enseñó a quererlo,
como se quiere a las flores o a los fantasmas.
Mi vieja de voces. Madre palabra.
Que anda atareada de ausencias que le duelen y de compañías que la placen.

Mi vieja tambor. Madre comparsa.
Que me enseñó a renovar las alas en cada aleteo,
para que no me aburra de mi y aprenda a quererme.
Mi vieja ocaso. Madre crepúsculo.

Mi vieja. Atormentadoramente nueva en cada paso.
Madre ciclos. Madre estrella.

Mi vieja.
Tan escandalosamente fabulosa
Pachamama de mi sangre
Mi vieja.

14 de junio de 2009

Cruzar los dedos



Quizás sea toda esta maravilla.
De cruzar los dedos una tarde de otoño. Y justificar mi remota felicidad con hojas secas que están ahí debajo de mis pies. Afinadas y certeras, para que me canten hojas secas cuando las camine.
Buscar el sol en la vereda porque la sombra es fría en otoño. Y el sol abraza lindo, curiosamente.
Hablar de frazadas y descubrirlas, a mis favoritas, las que estuvieron desterradas por meses debajo de mi cama. Y sacarlas al patio para que agarren olor a otoño. Y acurrucarme con ellas luego para jugar a soñar durante varias horas.
Puedo convivir en paz con mis papeles y con el mundo cuando hace otoño. Mi otoño. El que me regala hojas secas y no se llueve (otoño no se atrevería a nublarse ante estos ojos).
Ahora miro la ventana mientras tomo el café con leche. Hoy en mi patio hace un otoño hermoso, descomunal.
La enredadera silva un tango mientras desparrama hojas. Y el hornero que hizo casa sobre la ventana, anda buscando hijos con su compañera.
Sí. Definitivamente puedo cruzar los dedos y justificar mi remota felicidad con estas cosas.




10 de junio de 2009

Hoy escuché a una profesora decir que el sentido común es el menos común de los sentidos. La entendí más tarde, probablemente por pereza. Pero es cierto: lo obvio es tan obvio algunas veces que constantemente lo pasamos por alto (como esta mismísima afirmación).


Y he aquí algunas pruebas.









29 de mayo de 2009

Manifiesto de humor otoñal



Empezar a darle sentido a estas secuencias de rutinas insalvables.
Y salvarnos de a todos. De una buena vez por todas.
Agotar el espacio entre lo dicho y lo callado.Y salvarnos.
De la desmemoria el desinterés y las dosis descomunales de bizarriedad que consumimos.
Salvarnos del cuarteto de nostalgias e historias trilladas que todavía seguimos creyendo.
Salvarnos del absurdo de la palabra cuando no es sincera. Y de la repetición continua de lo mismo, siempre.
Salvarnos de la lumpecracia que abunda y que tozudamente se mantiene en el mismo sitio desde hace siglos. Sin mover un puto pelo sin cambiar una sola palabra.
Salvarnos de esa parte de lo cotidiano que agobia y aburre y machaca la cabeza hasta el cuadrado.
Salvarnos de la racionalización absoluta de todo lo que existe. Del objetivismo. De la seriedad. Burlarse con altura de la historia es un buen ejercicio cuando se sabe hacer (bien nos lo enseñan los videos de Peter).
Salvarnos de la droga mediática que arremete sin remedio. Y de los portavoces de ninguna voz que valga realmente la pena.
Salvarnos de los revolucionarios de estampilla. Y su par de fotocopias revolucionarias (manifiestos del finado líder) leídas con cansancio y sin vergüenza.
Salvarnos de Otto Vargas, de Elisa Carrió y de Mauricio Macri y su Va a estar bueno… ¡Las pelotas va a estar bueno!
Salvarnos de la educación estándar, encasillada y agotadora. Y de los simposios de sabios referentes de la nada que no tienen nada nuevo que decir.
Y entonces también:
Salvarnos de la impartición indiscriminada de pensamiento vacío, de la Crítica Lanata o la crítica por la crítica misma.
Salvarnos de las verdades absolutas que acechan.
Salvarnos de las mentiras veniales que hostigan.

Salvarnos de nosotros, cuanto antes.
Y, urgentemente, Salvarnos con nosotros.

18 de mayo de 2009

De terrazas y palabras.



“Con la mansa bravura
de insistir respirando”
Horacio C. Rossi

Que le espera a este otoño tan húmedo?
Tan empapado de soles celestes y terrazas desiertas...
Me regocijo ante la existencia del río. De su noche caliente. De su abrazo milenario.
Camino esta calma tan colmada de pequeñas verdades, de magníficos misterios.
Me rompo en este abrazo que acabo de nacer, entre palabras, para usted
Poeta del Ah!mor... que será de vos allá donde hayas ido, imagino que directo al corazón de una palabra, como decía Paco. Allí donde tu alma, l’alma se sienta completita y cantora,
como lo era cuando habitabas estas latitudes...
Vamos a extrañar un poco bastante tus abrazos de río y niebla, de amigo y hermano
Y tus palabras, tanto tanto, nos van a faltar tus palabras...las del amor las del agua las de la vida, esa que tanto te sobraba
Te abrazo, desde este lado del río al que supiste cantarle con unos pocos versos
Las despedidas, rompen, por eso te saludo. Tiro una botella al infinito para que la encuentres
-adentro hay varias palabras, de esas que te pertenecen-
Te vuelvo a abrazar en esta escritura, que te corona, hermano, debajo de los vaivenes de la noche.

A Horacio

Poeta en la terraza...
A Mario
Poeta de acá enfrente...

30 de abril de 2009

Mientras.

"Déjame ver algún día
como ven tus ojos".

Julio Cortázar - Rayuela





Prestame calma esta noche
que tu nombre se desfigura
despacito
acá adentro

mientras te escribo

-mientras te olvido-

20 de abril de 2009

Joaquinito y Serrat






¡Qué tanta belleza junta me marea, coño!

Gracias gracias Joaquín...



Y a uno le dan ganas de escucharlos para siempre no?

5 de abril de 2009

No perderme de mi después de vos












No esta vez












No perderme de mi como tantas otras veces antes de vos







3 de abril de 2009

Oleaje.



“Y desafiando el oleaje sin timón ni timonel,
por mis sueños va, ligero de equipaje,
sobre un cascarón de nuez
mi corazón de viaje.
Luciendo los tatuajes de un pasado bucanero,
de un velero al abordaje,
de un `no te quiero querer`”.
Peces de ciudad. Joaquín Sabina



La cachiporra tendida en el estómago. Me cuesta imaginar que un hombre o mujer con cachiporra pueda amar. A veces pienso que debe ser un amor menos humano, o menos intenso. Un amor muy lejos de nosotros, los que para pegar usamos las manos.
Un hombre que se llama Santiago, ponele, (porque me gusta ese nombre) sabe descubrirme en otro mundo. Y esto de que no haya frío cada vez que me toca. A veces creo que me falta tanto para aprender a amar que me agarra nostalgia de futuro. Una nostalgia muy lejos de esta vida de ahora, esta vida que me sobra, me envuelve, me enamora.
La guitarra ardiendo en la garganta. Me resulta fácil imaginar que un hombre o una mujer con guitarra en las manos o en el corazón (que son los más) sepan amar. Si tiene música en los dedos o en el alma, debe amar de formas indescriptibles, casi asustadizas. De formas que nosotros, los que llevamos la mitad del mundo preguntándonos por el amor, no conocemos. Y eso me da ganas de saber, de explorar.
Bajo este cielo de otoño hay otro nombre, uno que no es Santiago ni está cerca, y no se si me llama, o si quiere llamarme. Un nombre que me deslumbra. Que si dijera ese nombre no abarcaría tanta poesía. Un nombre que me hace fuego a la noche y a la mañana cambia. Un nombre ciclotímico. Un nombre de azufre, de dedos, de sal.
El alma sobrando en los poros.
La soledad en compañía.
Con esto no tienen que ver las cachiporras ni las guitarras. Con esto de saberme esta que soy. Esta que soy y que busco no sabe de tipos de amor. Se abraza a distintas figuras que no son ni viento ni estatua. Se enamora de besos tristes. Se besa de sombras. Y se viste de arrullos buenos que no son ni van a ser. Esta que busco y que soy se pierde de palabras que faltan.
Y hoy.
El alma sobrando en los poros.




28 de marzo de 2009

Clavado en la memoria





Miguel Rep

(Y si todo esto es cierto, porque lo es
-porque uno mira de verdad, y duele-
¿Qué es lo que estamos esperando?)

3 de marzo de 2009

Pregunta.







Detrás de la arena
un cuerpo nuevo que me salva.
Agradezco estas intensidades
que aparecen cada tanto.

Si te respirara lentamente un tiempo largo
quizás te querría. Pero no se.
Tu mirada todavía es un poema inconcluso
cierta metáfora que no descifro
-y eso me fascina-

Después y ahora
encuentro todas esas bocas
que me hacen tan feliz
Las que reconozco mías
por salvarme muchas veces

-de la tristeza,
de la locura,
de esos lados tan humanos
que persiguen-

Detrás de la pereza
y de mis besos suaves
no sabría encontrarme
sin abrazos que ardan
de tan inconmensurables

-gracias por eso, siempre-

Y me pregunto,
secretamente,
sin querer decirlo en voz alta,
por las dudas

¿qué hubiera sido de nosotros
si nunca
se hubiera inventado el abrazo?