3 de agosto de 2012

Yo no te exijo el fuego.


Poema de: Norma Segades Manias.
Soy lo que soy.
Una mujer extraña,
una mujer sin vueltas ni preguntas que arrastra
cicatrices de vinagre porque la afrenta le quitó hace
tiempo las frágiles migajas del asombro.

Una mujer de sueños sumergidos que reniega de
brisas y relámpagos y rubores y vuelos y palabras y
máscaras y torpes eufemismos asediando el reverso
de sus ojos.


Soy lo que soy.
Me tomas… o me dejas.
Soy esta desmemoria de crepúsculos, esta orfandad
de duendes, esta tierra de dura orografía, de breñales
donde erizan las lobas sus sollozos.


No comprendo el amor de otra manera que este
aliento tenaz, impenitente, labrando los desnudos
calendarios con un filo de arados celebrantes
horadando los úteros del polvo.


Mi amor no exige nada,
ni siquiera el tributo de un beso cotidiano
ni una brizna de sol mientras trabajas ni un símbolo
que encienda la liturgia ni caricias rodando en los
agobios.


Mi amor es el amor de los que saben que todo es un
eterno desafío,
contienda de sudores, de coraje,
un combate feroz donde la muerte siempre clava su
emblema en los escombros y la ternura es un tañido
breve,
apenas una niebla coagulada que estalla en nuestros
gestos cuando el sueño (como un árbol de olvidos
subterráneos) florece en la impiedad de sus retoños.


Soy lo que soy.
Ya ves…
No me reclames nada más que el linaje de mi
ausencia observando tu espalda en el silencio
mientras crecen mentiras clandestinas y yo me quito
el corazón…
Y lloro.


Abrazo - Zdzisław Beksiński

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