12 de septiembre de 2012

Confluencias.

Te abrazo y corren las mandarinas;
te beso, y todas las uvas sueltan el vino oculto  de su corazón
sobre mi boca.
Gioconda Belli

Te acaricio dulcemente. Quisiera que te quedes. Que esto sea algo. Poco más de lo que es.
Te miro ser toda la piel y toda la sangre. Y estas latitudes que confluyen en tu boca.
Contemplo tu espalda de aire. Tu hombría siéndome. Haciéndome.
Y me guardo toda la ternura del abrazo. Los besos tibios. La sonrisa entera.

[escribo porque es mi forma de sentir el mundo. a vos. a mi misma.
tengo un pergamino donde describo tus costados, incluso antes de haberlos conocido. 
así que no te preocupes. esto es mío. todo mío.]

Mañana serán otras mis manos. No éstas que te acarician hoy.
Qué suerte la mía. De haberte saboreado un día así. Entero.
Sin reclamos. Sin horarios. Simplemente siéndonos.
Con toda la vida a flor de piel, ardiendo ahí, a nuestros pies.


S/T - María Mamczur


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