11 de diciembre de 2012

Ver.



te miré viéndome

no como se ve un libro nuevo, o la calle al cruzarla, o la ventana al abrirse


te miré viéndome como se mira lo recóndito,

lo inmedible pero tocable, una piel al alcance de la mano

una infinitud que calma


en esta mirada, pensé, en la mirada de este hombre, ahorita mismo

no me voy a morir nunca.

Marc Chagall.


Poema expuesto en Arte y la Madre, noviembre 2012.


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