31 de enero de 2011

Tormenta.


Cada quien y cada cual
en su respectivo hogar,
lugar,
o circunstancia,
debería salir
ya mismo,
ahorita
a mirar cómo llueve
con relámpagos,
con viento norte y oeste,
con ríos en las bocacalles,
truenos
basuritas que huyen
cosas rotas
y viejas que navegan en las esquinas

-las tormentas limpian la mierda de la ciudad
le sacan los calores
las malas ondas
los olores-

Por eso hay que salir a verlas
y bienvenirlas con reverencias
y ofrendas de plantas que necesitan riego.


Creo fervientemente que hay pocas cosas tan lindas como una tormenta de verano.
Dicho esto sólo queda echarse a dormir, escuchándola.


PD: ay!, tormenta hermosa, quedate.
Yo te presto mi balcón y mi jazmín -




Pintura: En la lluvia de verano, de Kai-Mai Olbri

4 comentarios:

Luciana dijo...

"Por eso hay que salir a verlas
y bienvenirlas con reverencias
y ofrendas de plantas que necesitan riego".

Me encanta esa imagen. Harrrmoso, muchacha. Desborda belleza.

Un abrazo.

Ma. Soledad Di Pasquale dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Ma. Soledad Di Pasquale dijo...

Estás llena de bellas imágenes, amiga mía. Toda vos. HERMOSÍSIMA.

Te amo.

Larisa dijo...

si alguien no salió a recibir esa tormenta, después de leer esto se debe haber arrepentido!
qué bueno!

Saludos