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22 de diciembre de 2014

Volver

volver de la desaparición
de la falta
volver
tener cuerpo de nuevo
un lugarcito en la tierra, como debe ser
tener forma de dedos en V, de puño, de victoria, de semilla
volver en abrazos
en pájaros
en flores, la risa de la tierra
como decía Cummings,
volver del des-tierro
volver en forma de justicia
de música
de manos que se dan las manos
de fortaleza
de proyecto
volver en forma de futuro
hace casi 30 años, juan gelman escribió:
entre las cinco y las siete
cada día
ves a un compañero caer.
hoy el mundo es un poco más justo que ayer
porque ahora
entre las cinco y la siete
vemos a un compañero volver
y hay alegría en el regreso
baile abrazos lágrimas carcajadas
es una suerte, una victoria
guardar acá adentro
bien apretadita en el pecho
la risa de los compañeros
de ser testigo-ventana-mirada
sobre esta historia
de la vuelta


El viernes 19 de diciembre se realizó un festival y homenaje al Mencho Germano por la restitución de sus restos.
Eduardo "Mencho" Germano fue un militante peronista, secuestrado, detenido y desaparecido en 1976, cuando tenía 18 años.
En julio de este año, el Equipo Argentino de Antropología Forense identificó sus restos en una fosa común en Rosario.
Bienvenido compañero.



27 de diciembre de 2013

Insistencia.

insistimos en la siguiente certeza: hay redes de amor que sostienen la vida y la esperanza. abrazos que se han vuelto hermanos. necesarios. tercos y justos. humanos y falibles, hermosos.

hace un tiempo ya, una hermana-amiga-compañera dijo: después del juicio elegí encontrarme todos los días con la vida. ya no más con la muerte. 
el juicio es un juicio por crímenes de lesa humanidad. 
una reparación histórica
una luz brillante en medio de la memoria 
reparar nuestra historia es volver a elegir la vida, después de tanta muerte
algo tan simple como eso, y tan fundamental.

entonces: insistir en el abrazo y en el amor, siempre. hacer justicia, toditos los días.

hasta la victoria.




Fotos de H.I.J.O.S. Paraná



27 de mayo de 2013

25.

El otro día cantamos. Un pueblo todojunto cantando. Y bailando. Y siendo feliz, en la primera plaza del país. Desde hace diez años, somos felices ahí. Nadie nos caga a palos. Nadie nos echa. Tenemos el privilegio de vivir en este país, que hace fiesta en sus plazas y se llena de pueblo y de un amor enorme, abrazador, hermoso.
Decíamos hace dos noches: pocas veces vamos a poder decir que bailamos canciones de Charly o de Fito en la Plaza de Mayo. Cuánta felicidad. Qué ganas de abrazar inmensamente a la compañera Presidenta, y decirle todo lo que la queremos, la admiramos. Por suerte, lo sabe. Lo sabe perfectamente.
El amor al pueblo, del pueblo. Es eso.
¿Dónde estaban los que piden palos? ¿Los que se llenan la boca de odio y escupen: “acá ya no se puede vivir”? Qué tristes deben ser esas vidas, que no pueden sentir este amor con el pueblo, tan distinto, tan hermosamente único y diferente a todos los otros amores.
Fue una fiesta el 25. Un carnaval hermoso, repleto de abrazos con compañeros y compañeras desconocidos, pero que sienten el mismo amor con el pueblo, y porque era el día de la Patria, y a la Patria se la celebra y se la festeja y se le grita ¡Viva la Patria! en todo momento, para acariciarla. Y también, porque hace diez años el Flaco, ese compañero gigante, entró a jurar su mandato presidencial para cambiar el rumbo de nuestra historia. Sin dejar afuera de la Casa de la Patria sus convicciones e ideales. Así dijo. Y así fue.
Setecientas mil personas bailando, siendo felices, juntas y en paz, podemos dar fe de eso diez años después.






20 de abril de 2013

Habana.


Muero de ganas de escribir poemas en La Habana. E inventar un mundo de palabras y guerrilla. 
Quiero ser una novia del Che, cualquier novia del Che, en Santa Clara, ardiendo de amor y revolución.
Hacerle muchos hijos que se llamen Ernestos y Fideles y Emilianos. 
Y gritar Hasta la Victoria inclusive cuando voy a comprar el pan. 
Quiero llevar una carabina capaz de asesinar antipatrias cipayos gorilas.
Y sin embargo, escribir poemas de amor en La Habana. 
Amanecer con el calor caribeño del mundo a medio hacer, lleno de compañeros.




"Vienes quemando la brisa, con soles de primavera, para plantar la bandera con la luz de tu sonrisa".



6 de marzo de 2013

Comandante.


Lo hermoso es que estos tipos que han muerto por nosotros son nuestros. Hermoso y terrible, claro, pero hermoso. Y con nuestros muertos no se jode, porque aquí no se rinde nadie. La Patria Grande va a andar renga por estos días. Estamos tristes. Pica una pena profunda en el pecho. Una pena con la misma forma que cuando perdimos al Flaco. 
¿Qué será que tiene esta Latinoamérica nuestra que hace que den la vida por ella?

Dijeron que no había que llorarlo al Comandante. Pero la verdad, es inevitable. Vamos a extrañarlo por peleón, por negro lindo, por simpático, por líder, por imprescindible. Ayer, hoy, mañana, pasado, nos va a doler el cuerpo porque tenemos que procesar la pena y comprenderlo en toda su magnitud: se nos murió Chávez. 
El mismo que mandó a la mierda el ALCA, y a Bush, y al Rey de España. El que se abrazaba inmensamente con el Flaco y con Cristina, y se cagaba de risa de los miserables, porque sabía que la historia los va a juzgar, en algún momento. Construir el Socialismo del Siglo XXI era su misión y su vida. Se le notaba en los ojos, lo veía en sus abrazos, en sus manos, en su inmensa capacidad para decir "los amo" con acciones (me late fuerte el corazón y me arden los ojos por esta pena enorme que lleva el nombre del Comandante).

Nos queda eso. La inmensidad del hombre que reinventó la Patria Grande. Y dijo las cosas que había que decir en el momento en el que había que decirlas. Llorarlo es ahora. Mañana será tiempo de seguir construyendo nuestra Latinoamérica democrática, unida y revolucionaria.

Por suerte, sabemos que habrá callecitas nuevas con los nombres de nuestros muertos, que bien vivos están. Escuelas. Hospitales. Habrá niños recién nacidos con sus nombres. No por el olvido, porque el pueblo no olvida nunca a sus líderes y menos a sus sueños, sino para molestar desde ahora y para siempre a todos los que celebran la muerte y se jactan de ser civilizados, a los miserables, a los hipócritas y a los hijosdeputa.

Somos muy privilegiados. La historia de que en nuestra América hubo un Chávez y un Fidel y un Néstor no nos la contó nadie… la estamos viendo con nuestros propios ojos, la vivimos intempestivamente, con amor, cada uno en su lugar, convencidos de que este es el camino. Y de que si en Venezuela no hay una Revolución socialista, yo no entiendo qué carajo significan esas palabras. Habrá, entonces, que ponerse a la altura de las circunstancias.

El Comandante, ahorita, debe andar gritando "exprópielo" en el cielo de los libertadores. Sé, con el cuerpo, con esta angustia que es mía y de millones, que no se va a apagar nunca la llama chavista (algún día, me fundiré en un abrazo fraterno y profundo con el pueblo venezolano, mientras tanto sólo tengo estas palabras).

¡Viva Chávez!
¡Viva Venezuela!
¡Viva la Revolución bolivariana!


27 de octubre de 2012

Néstor.


Tengo palabras atragantadas. Atravesar la muerte de otro y sentirla cercana es algo inédito para mí. Otro que no es familia, ni amigo. Compañero, eso.

Las banderas, las consignas. Los compañeros. La Plaza.
Atravesar la Plaza, la primera Plaza del país, para despedir al compañero y presentarle nuestros respetos. Para que sepa que acá estamos y estaremos, construyendo lo que él empezó.

Ahí estaba el pueblo. Precioso. Colmado de banderías y de independencias. Yo estoy porque tengo que estar acá, escuché decir a una doña. También sentí eso. Venir a despedir. Venir a apoyar. Venir a encontrarnos con los que están y sienten como uno. Porque cuando duele, el cuerpo busca abrazos que duelan parecido, para no sentirse solo.

Pasar la noche porteña en la Plaza de Mayo. Y recibir el solcito de la mañana ahí. Donde también pasaron la noche varios descamisados, pobres y rotos que no tienen techo. Desperezarse y andar. Recibir el sol con mate caliente y bizcochos horneados y algunos diarios recién salidos para ver qué se dice y qué se dijo de los días que estábamos viviendo. Y mientras, mirar la pantalla que transmitía lo que pasaba desde adentro del Salón de los líderes latinoamericanos, por donde transitaron toda la noche compañeros y compañeras a despedir a Néstor.

¿Estábamos naciendo ahí? En esos momentos en que nos mirábamos y nos encontrábamos llorando el mismo dolor, la misma pérdida, sintiendo la misma y terrible falta. ¿Éramos nosotros descubriéndonos unidos por alguien que nos trascendió, y después de muerto nos funda? ¿Nacíamos ahí? ¿Fuimos un pueblo construyéndose una nueva identidad política, unos nuevos sujetos, hermanados por la muerte de uno de los nuestros?
Todavía faltaba la lluvia. Que empezó como llovizna y no paró durante el resto del día. Pero había un compañero muerto. Un compañero de corazón enorme, y al que, ironías de la muerte, su tiro del final fue un corazón que erró. Y a los compañeros muertos hay que despedirlos y acompañarlos.

De a poco libero esto. Tengo tantas palabras atragantadas. Que no sé cómo escribirlas. Para quién. Para mí, resuelvo. Y a la mierda. Vuelvo.

La lluvia no molestaba. Mojó, sí. Hizo frío, sí. Pero marcaba una diferencia con los otros días. Se me ocurrió pensar en algún momento que el pueblo y el cielo tenían ritmo circadiano. La lluvia convertía ese día en historia. Para siempre. El último día de despedida del compañero. El compañero que nos dio tanto, y que sólo la buena historiografía podrá hacerle justicia.

¿Nos trasciende esto que nos pasó?
Nos deja mareados en medio de una tormenta que aún no supimos calmar.
Nos deja pasmados ante lo injusto.
Y cantando, convencidos, con nuevo furor: Sean eternos los laureles, que supimos conseguir. Coronados de gloria vivamos… ¡o juremos con gloria morir!

A Néstor Carlos Kirchner.

28 de diciembre de 2011

De abrazos y batallas.

desde ayer tengo una trabita en el pecho
como un llanto atragantado
que he postergado porque el tiempo, las responsabilidades,
lo que hay que hacer, lo que hay que decir, lo que se debe y no.

confío en que los abrazos sanen
y duren para siempre.
hay un pueblo entero que te abraza, Presidenta.
yo te abrazo. yo quiero abrazarte fuerte. decirte todo lo que te quiero y admiro.
mostrarte este corazón hinchado de orgullo por vos, por cada vez que hablás,
que mirás para arriba,
que nos decís que nos querés.

un profesor que perdimos hace poco decía que a las cosas hay que llamarlas por su nombre
y que al cáncer se le gana desde adentro.
poniendo a pelear cada célula buena contra cada mala. y ganar.
porque adentro del cuerpo también se juegan grandes batallas. y a veces las definitivas.

falta tanto. nos queda tanta patria por hacer.
hay tanto pueblo todavía que necesita tus abrazos y tus manos tendidas Presidenta.

somos muchos. millones de brazos que te abrazan.
y así como dijo Rodolfo, que la palabra no se rinde,
nuestros abrazos tampoco, Presidenta.
Hasta la victoria siempre.


A Cristina Fernández de Kirchner
por esta trabita que tengo en el pecho
y las ganas infinitas de abrazarla.





Pintura: Marito Almaraz.


15 de agosto de 2011

(In) Seguridades.

Yo no estoy segura de nada. Pero de nada, posta.
Si lo estuviera, no tendría sentido la crítica, ni el estudio, ni leer algunos libracos.
Inclusive, cuando me ausento un tiempo de alguno de mis lugares, siempre pienso que los demás, sean quienes sean, están enojados conmigo por mi ausencia. Siempre creo que la gente está enojada conmigo. Raro de explicar. Una neurosis interesante y grande como una casa. Cierto tipo de extraña inseguridad. Pero se vive igual, y bien. Demasiado.

Sí sé muy bien lo que siento. Confío en lo que siento. Cuando abrazo, cuando beso, cuando agito una bandera, sé perfectamente lo que siento. Hasta lo puedo racionalizar, y justificarlo, solamente para que no quede en estado de sentir puro.

Anoche, ay, anoche! Sentí miles de cosas.
Pero felicidad, la primera de todas.
Y, tengo que decirlo, les rompimos el culo a los cipayos, a los vendepatrias y a los fascistas.

¡Y qué manera de romperles el culo, compañeros!

Siento tanto orgullo. Digo Cristina, y se me ensancha el pecho. Y digo pueblo y me arden los ojitos.
Me emocioné mucho anoche. Tenía ganas de gritar y de cantar, y de no parar de gritar y de cantar nunca. Oíd, mortales, el grito sagrado: Libertad, Libertad, Libertad!
Somos de la gloriosa Juventud Peronista, somos los herederos de Perón y de Evita!

Néstor no se murió, Néstor no se murió, Néstor vive en los pibes que están cobrando la Asignación!
Y sí, también, por supuesto: Borom bom bom borom bom bom, para Cristina la Reelección!
Por que es así muchachos, ella está ahí, batallando contra la oligarquía. Tomando todas las decisiones que sólo una buena estadista puede tomar, sin siquiera haber tenido al pueblo apoyándola antes. Ahora sí, ahora le sostenemos la espalda, aunque sea fuerte como el junco la compañera, y no se quiebre nunca. Ahora estamos. En buena hora.

Y siento que no puedo hacer más que seguir militando por la Patria que quiero. Por la Patria que soñaron los compañeros y compañeras desaparecidos. Y por la Patria que soñamos nosotros. Porque los sueños que se soñaron, cuando son de muchos, es necesario retomarlos y engrandecerlos. Hacerlos nuevos. Como este tiempo que corre. Y no. Este tiempo que está acá y es todo nuestro.

Qué felicidad.

Y no sé qué pensás vos. De verdad. Pero cuando veo que enfrente están los personeros de la muerte, está la sociedad rural, están quienes la odian por mujer-militante-inteligente, está el multimedios, están estos hijosdeputa entristecidos porque gana la conchuda montonera, están los ladrones de la tierra, los defensores del orden, los que pregonan manodura, el totalitarismo mediático, está la oligarquía en todo su esplendor, la patria financiera, la sojera, la menemista y los canallas, y los cínicos, y los traidores... pues bien, ante todo eso, no puedo más que sonreirme por estar aquí. Al lado de ella. De este lado de la cerca patria. Y sentir este enorme amor. Por todas las banderas que se me metieron en el pecho. Por todo este pueblo cantor y militante que me recorre los ojos.

No puedo más que sonreirme y sentirlo. Fuerte. Como repique de tambores. Sentirlo y estar segura: este es mi lugar. Y aquí me quedo.

¡Arriba Patria mía! ¡Que no nos han vencido!

30 de junio de 2011

Buenosaires.

ando de desparpajo en desparpajo,
a borbotones,
a carcajadas,
a grandes elípsis
o brillantes silogismos.

ando de húmedo en húmedo,
a ruedas de tren,
arriba de mi carreta nº 2, que transporta
este cuerpo a sus quehaceres diarios.

[mi preciosa líbido anda esparcida por lares que no son de los más usuales
pero ahí anda. bien, creo]

ando así día a día. pero hoy no.

hoy ando de resumen en resumen,
en cardúmenes,
he visto cardúmenes de gente, todajunta y sinsentido.

[buenosaires aglutina y apelmaza.
y también hermosea y sonroja, se cubre de lindores. se llena de historia.
una se pone linda para buenosaires, sólo porque buenosaires se abre entera para una.
y hay que beberla. y acariciarla]

ando en busca, de caricia en caricia,
un sorteo de toqueteos y palabras y manos y lunas,
mi nombre no lo digo aquí.
no sea que buenosaires se lo quiera quedar para siempre.


22 de junio de 2011

Buena nueva.


...
mañana o ahora mismo
la compañerada todajunta saldrá a pintar
los muros
los recovecos
las paredes del país
de todo el país, enterito,
de p a k
anunciando la buena nueva

tenemos kandidata
así que ahora sí, que explote el mundo,
que nosotros tenemos proyecto nacional
por más, mucho más tiempo
...