23 de julio de 2011

Confesiones.

tengo esta extraña necesidad de confesar lo que me pasa sobre papel. o al menos esta versión del papel en pantalla. a veces tiene algo de patológico, reguste a enfermedad interesante, que podría ser hasta mortal.
en fin, me confieso: estoy enferma de la cabeza. y soy peronista. combinación explosiva si las hay.
y también soy yo. por lo general la que escribe soy yo.
y hoy. ay hoy! tengo ganas de decir algunas cosas.

como que no podría vivir sin café con leche. sin historias que me conmuevan. sin películas que hagan cry my eyes out -creo que no existe la versión en castellano de esa frase-. sin mis hermanos (los de sangre y los otros).

decir cosas como que quisiera hacerte el amor. una noche larga y entera. pero ya sabés esto. de sobra.

decir que, extrañamente, este es el primer invierno que me gusta. y que amo con locura a mis amigos. y que disfruto con alegría nauseabunda el tiempo dedicado exclusivamente a estar al reverendo pedo.

y decir también que no importa el tiempo, la mayoría de la veces. que sólo es eso, tiempo. y somos sus pasajeros. y que ahí estamos. vos, y yo, y todos.

andando. siempre.





3 comentarios:

Jimena dijo...

Uff, si, te entiendo. Me pasa más o menos lo mismo. También ando deambulando últimamente entre el delirio y la plena conciencia. Ya no sé bien qué me pasa. Pero también no puedo dejar de escribir. Y amo estar un julio como suspendida en el tiempo, disfrutando con amigos. Qué cosa, no? Me pasaré más seguido por aquí.
Saludos!

Doxificadora dijo...

Parecería que Ud. estuvo escuchando mi conversación con el saCERDOTE y plasmó varias cosas en esta bella página. Un gustazo leerte, y cuando quieras andá a visitarme.

Un abrazo juerte!

Larisa dijo...

dejo un regalito: " recuerda que yo existo porque exisste libro,
que puedo suicidarnos con romper una página" García Montero,